Tu marca no es solo un nombre. Es una parte del negocio que estás construyendo.
Registrar una marca bien no consiste en llenar un formulario y elegir una clase porque alguien dijo que “esa es la de tu profesión”. Primero hay que entender qué haces, qué vendes, qué quieres proteger y dónde pueden aparecer los problemas.
Lo caro no siempre es registrar la marca. A veces es tener que arreglar después lo que no se protegió bien.
Puedes utilizar una marca durante años y aun así encontrarte con un problema si otra persona tiene derechos anteriores, si registraste productos o servicios que no reflejan realmente tu negocio o si simplemente nunca la protegiste.
Descubrir que ya existe una marca parecida
Haber invertido en web, diseño, redes o publicidad no elimina los derechos que pueda tener un titular anterior.
Tener que cambiar el nombre del negocio
Un conflicto marcario puede obligarte a valorar cambios cuando el nombre ya forma parte de tu posicionamiento y de tu relación con los clientes.
Registrar demasiado poco
Elegir una clase sin analizar los productos y servicios concretos puede dejar fuera actividades relevantes para tu negocio.
Registrar demasiado
Añadir clases sin estrategia puede aumentar las tasas sin aportar una protección útil para lo que realmente haces o prevés hacer.
Confundir empresa, dominio y marca
Tener una sociedad, un dominio o un usuario en redes sociales no equivale, por sí solo, a tener una marca registrada.
No saber qué hacer si aparece una incidencia
Durante el procedimiento pueden surgir requerimientos, suspensos u oposiciones. Lo importante es detectarlos y saber cuál es el siguiente paso.
¿Qué necesitas para empezar?
Mucho menos de lo que probablemente imaginas. No necesitas conocer la Clasificación de Niza ni llegar con la estrategia jurídica resuelta.
Y, si existe, el logotipo o elemento gráfico que utilizas.
Qué vendes, qué servicios prestas y cómo funciona actualmente.
También nos interesa saber qué productos o servicios puedes incorporar más adelante.
Puede ser una persona física o una persona jurídica, según corresponda.
¿Por qué registrar tu marca con Botiquín Legal?
Porque nuestro trabajo no empieza en el formulario de la OEPM. Empieza entendiendo qué necesitas proteger.
No empezamos por las clases
Primero analizamos el negocio. Después traducimos tus productos y servicios a la Clasificación de Niza. Así la estrategia nace de lo que realmente haces.
Hacemos un estudio antes de presentar
Revisamos la marca, posibles antecedentes relevantes y las cuestiones que pueden afectar a la solicitud antes de avanzar.
Ya hemos trabajado con más de 197 marcas
Hemos gestionado registros de marca para negocios de distintos sectores y en diferentes países, lo que nos permite abordar el proceso con experiencia práctica.
No desaparecemos después de presentar
Seguimos el expediente, revisamos sus novedades y te explicamos qué significa cada paso y qué necesitas hacer.
Así trabajaremos tu registro
Tú nos explicas el negocio. Nosotras nos encargamos de convertir esa información en una estrategia de registro.
Recogemos la información de tu marca, negocio, productos, servicios y planes de crecimiento.
Analizamos la marca, antecedentes relevantes y la estructura de productos y servicios.
Determinamos contigo qué conviene presentar y en qué clases antes de pagar las tasas oficiales.
Gestionamos la solicitud ante la OEPM y seguimos el expediente hasta que exista resolución.
Registro de marca en España
520 €Tasas oficiales OEPM aparte.
- Estudio de viabilidad.
- Análisis de prohibiciones absolutas y antecedentes relevantes.
- Definición de productos y servicios a proteger.
- Selección de clases según la Clasificación de Niza.
- Una primera modificación del signo derivada del estudio, cuando sea necesaria.
- Preparación y presentación de la solicitud.
- Seguimiento mensual hasta resolución.
- Subsanaciones formales.
- Comunicación de novedades relevantes.
- Entrega del certificado si la marca es concedida.
- Aviso de renovación como postventa.
Cuéntanos qué quieres proteger
Completa el formulario con la información de tu marca y de tu negocio. No necesitas saber qué clase corresponde ni llegar con la estrategia resuelta. Para eso estamos nosotras.
Con tus respuestas podremos preparar el estudio de viabilidad y definir qué productos o servicios conviene proteger.
La presentación de una solicitud no garantiza la concesión de la marca. El estudio de viabilidad permite identificar riesgos y orientar la estrategia, pero la decisión final corresponde a la Oficina Española de Patentes y Marcas y durante el procedimiento pueden intervenir terceros.
